Domingo 8 de febrero
Sin falta le darás [al necesitado], y no serás de mezquino corazón cuando le des… (v. 10).
| La escritura de hoy: Deuteronomio 15:7-11 | James Banks escribe: |
«¿Por qué lloras?», preguntó un voluntario de un ministerio cristiano de ayuda humanitaria que atendía a personas cuyas casas habían sido destruidas por el huracán Helene. La mujer, que había estallado llorando momentos antes, respondió: «No lloro porque perdí todo. Lloro porque el amor acaba de aparecer».
El corazón de Dios se manifiesta en su deseo de que ayudemos a los necesitados. Cuando Moisés le entregó al pueblo de Israel las instrucciones de Dios antes de entrar en la tierra prometida, dijo: «no endurecerás tu corazón, ni cerrarás tu mano contra tu hermano pobre, sino abrirás a él tu mano liberalmente, y […] le prestarás lo que necesite» (Deuteronomio 15:7-8). Su corazón debía reflejar el de Dios: «no serás de mezquino corazón cuando le des» (v. 10).
Ya sea en catástrofes o en la vida cotidiana, cuando damos a los necesitados por las bendiciones que Dios nos ha concedido, manifestamos el amor de su Hijo, quien vino «a dar buenas nuevas a los pobres» (Lucas 4:18). De hecho, Dios promete bendecir, tanto en esta vida como en la venidera, a quienes compartan su generosidad con otros (Deuteronomio 15:10; ver Lucas 14:14). Aunque no podemos ver a Dios todavía, otros pueden vislumbrarlo cuando imitamos su compasión. Que su amor aparezca hoy a través de nuestra bondad.
Reflexiona y ora
¿Cómo te ha mostrado Dios bondad en tus necesidades? ¿Cómo podrías mostrar hoy el amor de Dios a alguien necesitado?
Padre, que puedan ver tu amor en mí.
Lunes 9 de febrero
Antes del quebrantamiento se eleva el corazón del hombre… (v. 12).
| La escritura de hoy: Proverbios 18:1-12 | Winn Collier escribe: |
John Taylor fue un cirujano británico del siglo XVIII que, por arrogancia, se creó una reputación prestigiosa. Tras relacionarse con celebridades, se convirtió en el oculista personal del rey Jorge II. Viajaba por el país realizando espectáculos médicos que prometían curas milagrosas, y a menudo escapaba de los pueblos durante la noche con bolsas llenas de dinero. Los registros sugieren que era un charlatán y que quizá dejó ciegos a cientos de pacientes. La historia no lo recuerda como un médico destacado, sino como el que destruyó la vista de dos de los mayores compositores del siglo: Bach y Händel. Su legado revela sus mentiras y el daño que causó.
Proverbios advierte sobre la ruina que trae el egocentrismo. La arrogancia no solo arruina nuestras vidas, sino que también afecta a otros: «Antes del quebrantamiento se eleva el corazón del hombre» (Proverbios 18:12). La caída es estrepitosa.
Mientras que un corazón orgulloso nos destruye a nosotros y a quienes nos rodean, el corazón humilde conduce a una vida llena de significado y gozo: «la humildad es preludio de la gloria» (v. 12). Si buscamos con egoísmo nuestros propios intereses (v. 1), nunca encontraremos lo que anhelamos. Pero si nos rendimos a Dios y servimos a los demás, lo honramos y reflejamos su bondad.
Reflexiona y ora
¿Cuándo viste que la arrogancia llevó a una caída? ¿Cómo has visto que la humildad lleva a la honra?
Dios, dame un corazón humilde.
Martes 10 de febrero
… nuestro viejo hombre fue crucificado juntamente con él, para que el cuerpo del pecado sea destruido, a fin de que no sirvamos más al pecado (v. 6).
| La escritura de hoy: Romanos 6:4-12 | Jasmine Goh escribe: |
Elías había roto accidentalmente un billete de diez dólares mientras jugaba con sus amigos. Pero en lugar de reprenderlo, su padre le ofreció cambiarlo por uno nuevo de su billetera.
«¿Por qué harías eso?», preguntó Elías, confundido. «Por una razón: eres mi hijo —explicó su padre—. También es un recordatorio de lo que Jesús hizo por nosotros. Vino y dio su vida en intercambio por la nuestra, y ahora podemos vivir una vida nueva».
Cada vida humana es valiosa para Dios porque Él nos creó. Pero nuestra naturaleza pecaminosa —«el cuerpo del pecado» (Romanos 6:6)— nos impide vivir una vida digna de su santidad. Por eso, en su gran amor por nosotros, entregó voluntariamente a su Hijo para pagar el precio de nuestro pecado. Cuando aceptamos la oferta de Dios de una vida nueva, podemos estar seguros de que, aunque nuestra antigua naturaleza estaba «[viciada] conforme a los deseos engañosos» (Efesios 4:22), ahora estamos siendo perfeccionados «según Dios en la justicia y santidad de la verdad» (v. 24).
El padre de Elías estaba dispuesto a ofrecerle algo suyo porque lo ama. Pero la mejor oferta es la de Dios: la redención de nuestras almas. Cuando la aceptamos, ya no somos los mismos de antes.
Reflexiona y ora
¿Cómo era tu vida antes de recibir a Jesús como tu redentor? ¿Cómo la describirías ahora?
Dios, gracias por ofrecerme vida nueva, la liberación de mi pecado, por la fe en Cristo.
Miércoles 11 de febrero
… ha hecho conmigo una buena obra (v. 10).
| La escritura de hoy: Mateo 26:6-13 |
Un billete de veinte dólares y dos folletos con mensajes sobre Jesús. Eso había dentro de un sobre etiquetado: «John Daniels, Sr. Día de los actos de bondad al azar». Una mujer me lo dio mientras caminaba por el campus de la universidad. Un año antes, John había sido fatalmente atropellado después de ayudar a un hombre sin hogar y compartir palabras sobre el amor de Cristo con él. Su legado de testimonio mediante palabras y acciones sigue vivo a través de la mujer que conocí ese día y de otros miembros de su familia.
En Mateo 26:13, Jesús conmemoró a una mujer con estas palabras: «De cierto os digo que dondequiera que se predique este evangelio, en todo el mundo, también se contará lo que esta ha hecho, para memoria de ella». El corazón tierno de esta mujer hacia Cristo la impulsó a ungirlo con un perfume costoso (v. 7). Lo que otros malinterpretaron y criticaron como un desperdicio (vv. 8-9), Jesús lo elogió como «una buena obra» (v. 10). Dios usó de manera singular la devoción sacrificada de aquella mujer, tal como usa nuestras acciones hoy para sus propósitos.
El sobre que recibí reforzó mi deseo de ayudar a los que están en las esquinas de mi ciudad, pero podemos honrar a Jesús de muchas maneras. Testifiquemos de Él y demostremos su amor de manera práctica.
Reflexiona y ora
¿Quién te ha inspirado a honrar a Jesús de maneras prácticas? ¿Qué obras bondadosas te encantaría que te impulsara a hacer?
Padre, ayúdame a compartir mi amor por ti.
Jueves 12 de febrero
En paz me acostaré, y asimismo dormiré… (v. 8).
| La escritura de hoy: Salmo 4 | John Blase escribe: |
En su libro Generation to Generation, el terapeuta familiar Edwin Friedman incorporó la frase «una presencia no ansiosa». Su tesis sostiene que «el clima estadounidense contemporáneo se ha vuelto tan crónicamente ansioso que la sociedad ha entrado en una regresión emocional tóxica para un liderazgo bien definido». Se centró en cómo la ansiedad crónica se propaga dentro de un sistema: una familia, un lugar de trabajo, una congregación. Sin embargo, de la misma manera, un líder puede ofrecer una presencia no ansiosa en esos entornos, convirtiéndose en un agente de paz en medio de la tormenta.
David escribió el Salmo 4 en medio de una de las tormentas de su vida. Estaba envuelto en la ansiedad, entonces clamó a Dios: «En la angustia me has aliviado; ten piedad de mí, escucha mi oración» (v. 1 lbla). Aunque temía por su vida, era consciente de que sus seguidores también tenían miedo: «Muchos son los que dicen: ¿Quién nos mostrará el bien?» (v. 6).
¡La decisión de David de confiar en Dios creó una presencia no ansiosa en presencia de la ansiedad! «En paz me acostaré y asimismo dormiré», dijo, «porque solo tú, Señor, me haces vivir confiado» (v. 8).
Nosotros también podemos descansar en la presencia no ansiosa que Dios provee. Podemos extender su paz dondequiera que vayamos.
Reflexiona y ora
¿Qué situación actual te está causando ansiedad? ¿Cómo sería liderar con una presencia no ansiosa?
Dios de paz, solo tú me tranquilizas.
Viernes 13 de febrero
Someteos, pues, a Dios; resistid al diablo, y huirá de vosotros (v. 7).
| La escritura de hoy: Santiago 4:1-10 | Alyson Kieda escribe: |
Después de años de luchar y clamar en oración, Frank dejó de beber. Atribuye su sobriedad continua a la obra de Dios en su vida. Pero también hizo algunos cambios importantes: dejó de tener alcohol en casa, estuvo atento a las señales de advertencia en su mente y se cuidó de ciertas situaciones. Se apoyó en Dios y entendió que no debía dejar espacio para la tentación o el pecado.
«Sed sobrios, y velad; porque vuestro adversario el diablo, como león rugiente, anda alrededor buscando a quien devorar», advirtió Pedro (1 Pedro 5:8). Sabía que debíamos estar atentos, porque los ataques del diablo suelen ser inesperados, ya sea cuando nuestra vida parece no poder ir mejor o cuando pensamos que nunca seríamos tentados en cierta área.
Santiago también aconsejó someterse a Dios y resistir al diablo. Cuando lo hacemos, nuestro enemigo «huirá» (Santiago 4:7). La mejor manera de resistirlo es permanecer cerca de Dios mediante las Escrituras y la oración. Cuando lo hacemos, Él se acerca a nosotros (v. 8) a través de su Espíritu (Romanos 5:5). Santiago también alentó: «Humillaos delante del Señor, y él los exaltará» (Santiago 4:10).
Todos enfrentamos dificultades en las que somos tentados y luchamos. Podemos descansar sabiendo que Dios quiere que triunfemos. Él está con nosotros.
Reflexiona y ora
¿Cuándo pareces ser más susceptible a la tentación? ¿Cómo te ha ayudado Dios en esos momentos?
Dios, guíame en el sendero correcto.
Sábado 14 de febrero
… Con amor eterno te he amado… (v. 3).
| La escritura de hoy: Jeremías 31:1-4, 7-9 | Karen Pimpo escribe: |
Una de las cartas de amor más dramáticas y misteriosas fue escrita por el compositor Ludwig van Beethoven, descubierta después de su muerte en 1827. Escrita apresuradamente, está llena de líneas apasionadas como: «Mi eterna amada […], solo puedo vivir completamente contigo o no vivir en absoluto». Trágicamente, parece que nunca fue enviada y la destinataria sigue siendo desconocida.
Su carta es apreciada por lectores que se identifican con su desesperado anhelo de amor. Buscamos amor y satisfacción en personas, cosas y experiencias que nunca pueden llenar por completo. Pero mucho más grande que un romance fugaz es el amor de Dios por su pueblo del pacto, a quien mostró un amor inmenso por el bien de toda la humanidad. A través del profeta Jeremías, declaró: «Con amor eterno te he amado; por tanto te prolongué mi misericordia» (Jeremías 31:3). Por su gran amor, prometió un futuro de gracia y reposo (v. 2), y la restauración de todo lo roto (v. 4). A pesar de su constante rechazo y rebelión, Dios prometió llevarlo de vuelta a Él (v. 9).
Años después, ese mismo amor eterno motivó a Jesús a soportar la muerte por los pecadores, aun antes de que siquiera retribuyéramos su amor (Romanos 5:8). No tenemos que buscar el amor ni tratar de ganarlo. ¡Ya somos amados con un amor eterno!
Reflexiona y ora
¿De qué formas buscas amor en la tierra? ¿Cómo ha demostrado Dios su amor eterno por ti?
Dios, gracias por buscarme con amor eterno.
Domingo 15 de febrero
Un mandamiento nuevo os doy: Que os améis unos a otros; como yo os he amado, que también os améis unos a otros (v. 34).
| La escritura de hoy: Juan 13:31-38 | Marvin Williams escribe: |
Los violines, violonchelos y guitarras Stradivarius están entre los instrumentos musicales más apreciados. Fabricados durante los siglos xvii y xviii, son piezas exclusivas e invaluables. Algo tan precioso merece el mayor cuidado. Por eso, cuando un violonchelo, valuado en más de veinte millones de dólares, cayó de una mesa durante una sesión de fotos, ¡fue realmente impactante!
Así como un Stradivarius debe manejarse con cuidado, también deben serlo nuestras relaciones. Debemos amar a los demás porque Cristo nos amó. En Juan 13:34, Jesús dio a sus discípulos un mandato que requiere un cuidado especial: «Un mandamiento nuevo os doy: Que os améis unos a otros; como yo os he amado, que también os améis unos a otros». ¿Por qué lo llamó un mandamiento nuevo? Porque estaba arraigado en la manera en que Él amó a las personas. Este nuevo mandato no era descuidado ni trivial, sino intencional, precioso y sacrificial. Amar así conduciría a los discípulos al discipulado, la abnegación y tal vez la muerte. Sería la manera de sobrevivir en un mundo difícil y hostil tras la partida de Cristo. Él también les dijo: «En esto conocerán todos que sois mis discípulos, si tuviereis amor los unos con los otros» (v. 35).
Amemos con cuidado y sacrificio, reflejando el amor invaluable y eterno de Jesús.
Reflexiona y ora
¿Por qué es difícil mostrar amor a algunas personas? ¿Qué te puede ayudar a amarlas reflejando el amor de Jesús?
Jesús, ayúdame a amar como tú amas.